lunes, 11 de junio de 2012

Entrevista a Javi Vega, jugador del Baloncesto Fuenlabrada

Bueno, pues como es mi blog y puedo escribir en él lo que me dé la real gana, me voy a salir un poco del guión habitual y voy a dejar la primera entrevista que he realizado a un jugador profesional. Quizá no sea santo de mi devoción, vamos a ser sinceros, pero es el primero y por lo que significa, lo voy a adjuntar en mi blog, para darme a mí mismo una pequeña alegría al trabajo bien hecho. Porque, por qué no, también hay que reconocérselo a uno mismo sin necesidad de ser egocéntrico.


Lo primero, enhorabuena por la temporada y por la permanencia… Un objetivo que parece que se complicó bastante más de lo esperado durante la segunda vuelta ¿no?
Sí, habíamos empezado muy bien, nos llegamos a meter en la Copa del Rey, pero en la segunda vuelta solo ganamos tres o cuatro partidos al final y la verdad que se complicó bastante, pero teníamos que terminar bien.
Porfi dijo en más de una ocasión que lo que más le preocupaba es que su mensaje no os llegaba a vosotros, a la plantilla, y eso era el principal error ¿Desde tu perspectiva como jugador, a qué crees que se debió ese notable bajón?
Creo que encadenamos una serie de malos resultados y entramos en una mala dinámica. Afectó un poco todo, sí es cierto que había rotura: no entendíamos lo que él nos quería decir, o igual él no nos entendía a nosotros. En ese aspecto sí pudo haber una rotura en cuanto a entendimiento, pero al final los últimos partidos los supimos llevar.
Pero, al final, objetivo cumplido y supongo que las sensaciones en la plantilla, visto ahora con más tiempo, serán las de la brillante primera vuelta con la Copa del Rey, los cuartos de la Eurochallenge… Y, aunque no sea el objetivo, intentar volver a luchar por ellos el año que viene ¿no?
Sí, yo creo que según va pasando el tiempo una vez terminada la temporada, valoramos más lo de la Copa del Rey y lo de la Eurochallenge, así como los últimos partidos. Pero sí es cierto también que nada más terminar la temporada, teníamos la sensación de habernos salvado por los pelos y por poco. La verdad que al principio es difícil.
Y este año, con la situación económica más estabilizada dentro del club, se verá la temporada con mayor tranquilidad en ese aspecto… ¿Cómo se vive desde dentro esta situación, sobre todo tú que como jugador incluso te has formado en este club?
A priori tenemos una serie de inversores o de dinero que debería entrar en el club y eso nos transmite bastante más tranquilidad, porque sabemos que más tarde o más temprano vamos a cobrar. Y como canterano, desde hace cuatro o cinco años, aparte de que el Fuenlabrada siempre haya sido un club humilde, hemos traído problemas, pero no más problemas de los que han tenido el resto de equipos. Pero gracias a las ventas de Gustavo (Ayón) y de Bismack (Biyombo), el club a día de hoy está saneado.
Pero claro, ese difícil momento hizo que tuvieras una oportunidad como jugador del primer equipo tras varios años de cesiones en la LEB ORO, teniendo minutos de calidad, no marginales. ¿Te veías preparado?
Yo confiaba en mi, igual que Adri (Laso) y Álvaro (Muñoz), porque como ya hemos jugado en las categorías inferiores de la Selección Española, hemos demostrado que nivel, tenemos. Pero nos faltaba que nos diesen la oportunidad y sea por el dinero, porque entró Ferrán López, porque llegó Porfi con una mentalidad de sacar gente joven o por lo que sea, nos hemos beneficiado de ello y nos ha venido muy bien.
¿Has hablado ya sobre tu continuidad en el primer equipo? Porque, como siempre, se espera un verano movidito para el club…
Sí, por lo que me han transmitido quieren que siga, pero aún es pronto para hablar de contratos. Pero por lo que me han comunicado, sí seguiré.
Tu rol estaba pensado en un principio para que disputaras muchos más minutos en Eurochallenge, igual que Adrián o Álvaro, ¿qué balance haces de esta competición a nivel a nivel personal?
La competición de Europa a los tres nos ha venido muy bien, porque hemos juntado muchos minutos y eso de cara a la ACB se ha notado, porque al final, gracias a la Eurochallenge, he podido rendir ocho o diez minutos en la ACB más o menos con continuidad, salvo cuatro o cinco partidos. Así que muy contento la verdad, y muy agradecido de haber podido disputar esa competición.
Luego las circunstancias, como la marcha de Ayón y la lesión de Mo Sené, hicieron que también en la ACB tuvieras que dar un paso al frente e incluso tener que jugar como “5” durante algunos tramos del partido. ¿Cómo ha sido pasar de un equipo de LEB ORO a tener que asumir tantos minutos decisivos en un equipo de primer nivel?
Sí, por ejemplo me acuerdo el partido de Unicaja, que fue el partido en el que más jugué, que fueron 25 minutos, que ganamos aquí en casa y acabé jugando de “5” los últimos minutos, los minutos importantes. Lo que se me pasaba por la cabeza entonces era que hace un año estaba jugando en LEB ORO, jugaba más o menos quince minutos, y este año estoy jugando los últimos minutos de un Fuenlabrada-Unicaja, vamos ganando… Así que la verdad que sí se ha notado el cambio.
¿Echaste en falta la referencia de un pívot como Ayón o Sené que sirvieran de referencias dentro del equipo, tanto en lo defensivo como ofensivamente?
Sí, todo el equipo notó la ausencia de un “5”. Al final jugamos con Mike (Hall) y con Leo (Mainoldi), pero a Mike, a Leo o a mí, no se nos pueden pedir esas funciones. Se nos pueden pedir y cumpliremos, pero no podemos rendir igual que lo harían ellos en su posición. Por eso se notó esa carencia de centímetros porque, por ejemplo, Sené ya no es lo que aporta de puntos, sino en intimidación, en rebotes… además de lo que aporte en ataque.
¿Cómo vivisteis la salida de Ayón hacia la NBA en el vestuario? ¿Os lo esperabais?
Sí, se veía venir que en cuanto acabase el lock-out se iría. Todos nos llevábamos muy bien con él y nos alegramos mucho, pero sí es cierto que de cara al equipo fue clave y lo veíamos jodido. Justo veníamos de perder de veinte en casa del Lagun Aro aún con Ayón y todos pensamos: “si se va Gustavo, ¿ahora qué vamos a hacer?”. Aun así, ahí fue cuando cogimos esos tres partidos seguidos y llegamos a la Copa. Se notó más bien al final de temporada, más que al principio.

Aun así, con todos los contratiempos, como lo de Ayón, Barton, Sené y las nuevas incorporaciones, seguíais entre los mejores en ambas competiciones. ¿Qué cambió, cuál fue el momento clave en el que comenzó a fallar el sistema?
Creo que hasta la Copa del Rey tuvimos bastantes contratiempos, como lo de Gustavo o lo de Lubos, que se veía venir, pero mantuvimos el tipo. Los jóvenes dimos un paso adelante, los más veteranos como Ferrán Laviña o Cortaberría también lo dieron, pero claro, al final, eso de jugar sin un “5” claro tal como estábamos acostumbrados a jugar con Sené y con Gustavo, que ahora no les teníamos, te hace cambiar totalmente tu juego y se fue notando con el paso del tiempo. Sí es cierto que otros equipos fueron mejorando según avanzaba la temporada, y nosotros por el cansancio y el desgaste de Europa fuimos para abajo y ellos para arriba.
Luego, la llegada de Ffriend parece que dio otro aire también al equipo cuando más lo necesitaba, pero el contrapunto te tocó vivirlo a ti entre otros jugadores, perdiendo los minutos que antes tenías. ¿A qué crees que se debió que en los últimos partidos no saltaras a la pista? ¿Crees que fue solo a la difícil situación en que se vio envuelta el equipo?
Sí, al final, cuando quedan tres o cuatro partidos y estás implicado en el descenso, lo que quieres es salvarte de cualquier manera. Un ejemplo es Estudiantes, que siempre ha sido un equipo de cantera, pero al final empezó a fichar americanos y se la jugó con los americanos de fuera. Yo lo entiendo, ya jugué bastante durante toda la temporada y por quedarme durante dos o tres partidos en el banco no me importa, aunque sí me gustaría jugarlos más que a ninguno. Pero sí entiendo que si estás con el culo apretado, tires con siete u ocho jugadores que consideres que tienen mejor nivel y salgas adelante con ellos.

¿Ahora, como afrontas el próximo año?
De seguir aquí, lo que me gustaría obviamente es jugar. Luego los minutos ya los repartiría Porfi como mejor le parezca, pero sobre todo, llegar al sábado sabiendo que vas a jugar.
¿Qué es lo que más estás trabajando en estos días de entrenamiento?
De momento nos estamos dividiendo entre exteriores e interiores, así que estamos trabajando mucho el juego interior. Luego por mi cuenta estoy mejorando el bote y otros aspectos de exteriores pero, al igual que el año pasado trabajé mucho bote, este año estamos más centrados en el juego interior y, sobre todo, el aspecto físico.
Y, bueno, ya se ha fichado a un jugador, a James Feldeine. Tú has jugado frente a él en la ORO el año pasado. ¿Qué opinión tienes de él como jugador? ¿Cómo lo describirías?
Me parece muy desequilibrante. Es un escolta que puede echar el balón al suelo de una manera increíble, puede tirar… Es un jugón. Es dominicano y es el típico jugador dominicano, con nervio y desequilibrante. Creo que es muy buen fichaje y va a dar muy buen resultado.
¿Y de Fisac, sabéis los jugadores si seguirá?
Creo que tiene contrato, así que en principio sí contamos con que siga.
¿Tienes constancia de algún movimiento más dentro del equipo, alguien que pueda salir, llegar…?
No, la verdad que está todo muy parado. A mí me han comunicado que sí quieren que siga, pero está todo muy parado. Creo que hasta que no termine la ACB del todo, no se empezarán a mover los equipos. Algunos ya lo han hecho, como Manresa que ha fichado a Ramsdell, pero todavía es pronto.
¿Te queda alguna espinita clavada durante este año?
Sí, algún partido que me hubiera gustado hacer mejor. Algún partido clave, pero en general, estoy contento.
¿Cuál es tu sueño como jugador?
Llegar lo más alto posible. Mi sueño sería jugar en la NBA, pero cada uno tiene que ser consciente de sus limitaciones, aunque creo que tampoco hay por qué poner techo, por otro lado. Así que, por eso, llegar lo más alto posible.
Bueno, ya dejando al Fuenla entonces un poco, ¿cómo ves los JJOO para la Selección?
Yo les veo una de las favoritas. Sí es cierto que son más veteranos, llegan un poco más tocados, pero para mí, siguen siendo una de las favoritas. Y además tienen a Ibaka, que está espectacular… (Javi convivió con Ibaka en L’Hospitalet)
¿Te mojarías con una lista, o mejor se la dejamos a Scariolo?
(Risas). Se la dejamos a Scariolo, se la dejamos… No se vaya a mosquear ningún amigo que tengo por ahí…
O sea que, ¿hay algún jugador con opciones de ir convocado por el que sientas especial debilidad?
Sí, Sergio Rodríguez o Carlos Suárez… por ejemplo. Pero eso a Scariolo, que no quiero dejarme a nadie.
Y, ya para finalizar, ¿con qué recuerdo, momento, partido, canasta… te quedas esta temporada?
Yo me quedaría con el tapón que Adrián Laso le puso a Mensah-Bonsu. Yo creo que eso, a nosotros los canteranos, nos llenó. Yo por lo menos, lo sentí como si lo hubiese puesto yo. Luego, canastas mías, un mate que hice contra el Juventut a aro pasado, otro contra el Manresa igual… Pero donde más alegría me llevé fue con el tapón. Por Adri y por los tres jóvenes. Y luego por el equipo, claro. Fue el más significativo.
Y ya solo me queda decir que muchas gracias, mucha suerte y esperemos verte el año que viene en el Fernando Martín jugando otra vez.


Álvaro Carretero Román.

domingo, 3 de junio de 2012

Los sueños, sueños son

Sueños, la vida está llena de sueños sin cumplir. Pero, por eso son sueños, porque si los alcanzaras, significaría que te has despertado.
Todo el mundo sueña, todo el mundo guarda ese pequeño rincón en su ajetreada cabeza para mantener viva esa llama de un sueño o esa meta inalcanzable e irreal, pero que tan gratos momentos nos hace pasar en soledad cuando imaginamos para nosotros mismos que algún día la logramos. En ese momento, somos felices. Y lo somos por el mero hecho de creernos lo que nos gustaría ser, de hacer lo irrealizable o de tener el objeto de nuestra alegría. Son instantes, pequeños momentos en los que nos sentimos completamente realizados por un período tan corto de tiempo en comparación con lo que hemos vivido y nos queda por vivir, que resulta irrisorio. ¿Pero no lo resultaría también guardar durante años ese deseo de conseguir lo que consideramos imposible para nuestras posibilidades? Tal vez y, sin embargo, todos tenemos uno, un sueño que nos hace felices cuando nos queremos ver inmersos en él dentro de nuestro propio mundo.
Solo unos pocos afortunados pueden luchar por él y, entonces, ese sentimiento onírico se transforma, cambia tu propia vida ofreciendo un nuevo objetivo: alcanzarlo, como si de un proceso de búsqueda de la felicidad se tratara. Pero la felicidad no se alcanza con la consecución de la meta, se va cimentando con el proceso y el camino realizado. Y, una vez lo alcanzas, ¿qué?
Algunos pueden mantenerlo, pero otros simplemente son pasajeros. Una vez se ha logrado, ¿se vive del recuerdo de ese momento? ¿Surge un nuevo sueño por el que intentar luchar o uno que realmente sea imposible? O, peor aún, ¿y si el nuevo sueño fuera repetir ese momento en que se alcanzó el primero?
Preguntas de difícil respuesta para metas casi inabordables. La vida es muy caprichosa en ocasiones. Existen tantos tipos de sueños... y todos diferentes en cada persona. En ocasiones, me gustaría conocer cuál es el verdadero sueño de cada uno; creo que es algo que dice mucho de cada persona. Mirar a alguien a los ojos y que confiese su más secreto deseo, ese que solo se guarda para sí mismo. Pensando detenidamente, creo que ni siquiera conozco el de mis personas más próximas, de aquellos de los cuales conozco sus detalles más personales y, eso, ya es una gran prueba de con cuánto recelo guardamos nuestro sueño, como unos vulgares egoístas, sin querer que nadie sea partícipe de él, de algo tan delicado y propio... de una gran razón de nuestra felicidad momentánea, donde nos refugiamos en cualquier momento, donde dormimos plácidamente y con un sentimiento de satisfacción irrefutable.
Por eso, no alcanzar tu sueño, también es llegar a la gloria. Porque ser feliz sabiendo que nunca vas a optar a aquello que más ansías, es todo un reto y una gran virtud. La vida está llena de sueños sin cumplir y que tampoco se cumplirán. La vida es perfecta precisamente por ello, porque son sueños y, los sueños, son para dormir.

Álvaro Carretero Román.

viernes, 1 de junio de 2012

La chispa de la inspiración

¿Existe algo peor que querer escribir y que no acabe de llegarte la inspiración, esa chispa que prende el bosque de ideas que rebosan en tu cabeza? ¿No poder ponerle voz concreta a tus pensamientos?
Hace un un tiempo oí decir a Pepu Hernández, entrenador de la España campeona del mundo de 2006 de baloncesto en una sección creada en la ACB donde los entrenadores hablan de cultura, su filosofía, la vida en general... Le oí decir una frase de Pablo Picasso: "La inspiración llega cuando estoy trabajando". Me impresionó y me agradó tanto que decidí tomarla por bandera para prácticamente cualquier cosa que hiciera, porque si no haces las cosas con pasión y con gusto, ¿para qué las haces? Es una frase que desde ese momento, me recordaré siempre, pues mis actos de hoy son las consecuencias de mañana.
Es curioso cómo una simple frase, dicha hace tantos años, aún hoy puede seguir siendo admirada. Para mi, eso es lo grande del periodismo, o de la literatura y el mundo de la palabra en general, que escribiendo, quizá haya alguien en todo el mundo de entre aquellos que te han leído, que recuerde tus palabras, que no le sirvan simplemente para pasar el rato y le inciten a reflexionar.


Es curioso como recordar esa simple frase acaba de infundirme nuevos ánimos para continuar, para superarme y hacerlo mejor, porque siempre se puede hacer mejor. Para corregir mis errores y esforzarme más. Pablo Picasso, tantos años después de su muerte, ha conseguido con una mínima parte de su legado (ni siquiera con sus cuadros, lo que es aún más destacable), que una persona siga luchando por alcanzar su objetivo cada vez que flaquee.
Las palabras tienen efectos que ni siquiera nosotros imaginamos cuando las escribimos. Porque escribir es un arte, quizá el más preciado y menos cuidado de todos, pero es gracias a las palabras escritas como progresamos, es gracias a que alguien se encargó de dar un sentido a esas palabras. Por eso, todos tenemos una responsabilidad: escribir correctamente para los demás. Si Pablo Picasso hubiera escrito o dicho mal dicha frase, ¿hubiera pasado a la posteridad?
Una palabra, como un beso, puede tener el significado que nosotros queremos que tenga en nuestro particular contexto. Puede no significar nada más que su mera acepción académica o quizá implicar un fuerte contenido emocional y, por ello, se deben elegir con cuidado. Muchas veces, me pregunto a mi mismo, por ejemplo, por qué escribo generalmente aludiendo a una segunda persona, si en realidad no va dirigido a nadie ni espero que se lean. Entonces, caigo en la cuenta de mi error una y otra vez. ¡Claro que van dirigidas a alguien! ¡A mi! Yo soy el emisor y mi propio receptor,, yo reflexiono con cada uno de mis textos, me percato de mi evolución como persona, rescato ideas que habían permanecido sumergidas largo tiempo en mi subconsciente. Por mi, por mi mismo, tengo la responsabilidad de escribir de la mejor forma posible. Si algún día esto llega a otras manos, ya interpretará cada una de mis palabras de la mejor manera, ya sacará sus propias conclusiones.
Pablo Picasso, dos palabras que ahora para mi no solo evocan a un artista, sino también ese contenido íntimo y personal. "Hay palabras que llegan al alma y paran".

Álvaro Carretero Román.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Caminando hacia la extinción

¿Y si Orwell tuviera razón? ¿Y si fuera cierto que hemos llegado ya a la "utopía" que el autor planteaba sobre un mundo en el que solo fuéramos marionetas controladas por las más altas esferas, aquellas a las que jamás podríamos llegar a identificar? Siempre he sido crítico, en realidad, siempre me lo he planteado, pero no hasta estos niveles tan extremos. Como se suele decir, ni en mis peores pesadillas hubiera imaginado un mundo tan corrupto, manipulado y controlado. Estamos condenados.
Todo esto no lo digo a la ligera, sino que he pasado por un proceso de "investigación" (llamémoslo lecturas voluntarias y búsqueda de información por el mero hecho de conocer las cosas). Todo, desde el periodismo, la televisión, los bancos o la opinión pública, hasta los políticos, grandes empresas, el Gobierno de EE.UU, la Unión Europea, el FMI, la ONU, Gran Bretaña, Rusia (y, por supuesto, todos los demás), está controlado por una asociación de organizaciones secretas (bueno, secretas no son, digamos mejor ocultas) a nuestra vista, porque como se dice en periodismo, "de lo que no se informa, no existe". Son organizaciones conocidas como Club Bilderberg, Council of Foreign Relations (CFR), Comisión Trilateral, Rockefeller Foundation... Todas son asociaciones de las personas más poderosas e influyentes del planeta, quienes poseen el control sobre todos los organismos que consideramos "a nuestro servicio"; porque su fin, no es el bien común, sino su propio bien, aun a costa del nuestro y, para ello, no dudarán en exterminar cualquier punto que no sea conveniente para su beneficio, como llevan realizando desde mediados del siglo pasado.
Y, el periodismo, es una de sus mejores armas, puesto que los grandes dueños de todos los medios de comunicación más importantes, pertenecen a estas asociaciones de magnates. K.Rove tenía razón (asesor político de G.W. Bush Jr.), "ahora somos nosotros los que decimos lo que se debe hacer, lo que la gente debe saber...". Si los periodistas están "en el ajo" y no cubren las informaciones de las dos o tres reuniones anuales que mantienen estos grupos, donde se decide el futuro del mundo (literalmente) y se toman enrevesadas decisiones para seguir manteniendo su control sobre el mundo, ¿cómo nos enteramos? Puede que algunas personas lleguen a acceder a dicha información, como me ha pasado a mi, pero serán los menos y, quienes osan enfrentarse a ellos plantando cara e intentando desvelar sus tramas, acaban... digamos simplemente "mal", tanto ellos como quien les rodea. Así nunca se podrá conformar un movimiento propiamente concreto que llegue a dar cambios reales, pues cada revolución, cada golpe de Estado, cada decisión, está premeditada por estos señores.


Casualmente, cada presidente americano, cada alto cargo de dicho gobierno o de organizaciones importantes, es miembro de, mínimo, una de estas organizaciones conspiratorias. Están colocados en los puestos más altos de todas ellas, controlando indirectamente (y de forma que no levante sospechas) a todos los organismos globales. Como todos los componentes de estas organizaciones como el Club Bilderberg o el CFR son magnates muchimillonarios con negocios por todo el mundo, su objetivo primordial es la globalización absoluta (¿qué casualidad no? Como en los últimos años no se ha hablado nada de ello...). La globalización absoluta, por supuesto, a través de organismos como la ONU, la UE, el FMI, una futura Unión Sudamericana y Asiática... Controlar organismos concretos y únicos es mucho más sencillo.
En ultima instancia, estamos hablando de que se pretende crear un Gobierno Mundial Único, algo de lo que no andan ya lejos de conseguir. Este Gobierno Mundial Único implica un ejército común, una moneda común, una política común y etc, etc, etc... En resumen, llevar todo hacia un único sistema que ellos controlan, del que no se pueda escapar al no haber capacidad o cabida para otro tipo de pensamiento, del que tampoco nos podremos defender porque serán sus organizaciones mundiales las que controlarán todos los recursos y medios para hacer funcionar el mundo a su antojo y a la que nos estamos precipitando sin siquiera verlo venir.
A lo largo de sucesivas entradas, trataré de sintetizar ejemplos de las consecuencias y de los acontecimientos desencadenados por este tipo de organizaciones, con personas como D. Rockefeller o H. Kissinger como sus miembros más voraces, para mostrar hasta dónde han conseguido llegar ya. Para abrir boca, colocaron a presidentes a todos los que han estado en el gobierno estadounidense desde el siglo XX, también en Gran Bretaña, Alemania, Francia... todos los países que están en su rango. Defenestraron a Thatcher cuando intentó oponerse, asesinaron a Kennedy por plantarles cara, montaron el fraude del Caso Watergate para acabar con Nixon por acabar demasiado pronto la Guerra de Vietnam (Kissinger fue el cabecilla de semejante obra), pospusieron el ataque a Afganistán a 2003 (cuando todos los medios afirmaban que sería en 2002), iniciaron el conflicto árabe-israelí, intervinieron en el polémico Estado no reconocido de Kosovo, crearon el Plan Marshall para controlar Europa... Pero todo esto, ya intentaré explicarlo poco a poco en diversas entradas porque, como he dicho, es demasiado complejo y compacto.
La única desazón que me deja, es empezar a ver que, en realidad, estoy estudiando una carrera (Periodismo), condenada a los intereses de este grupo de personas. Qué ironía... gastar tantos años de mi vida estudiando y formándome para acabar metido en las redes de los mismos a quienes critico ahora... Sinceramente, espero que no sea así, pero... pero... yo también camino hacia mi propia defenestración, o extinción, se puede decir como se quiera. Dentro de poco, las obras de Orwell dejarán de ser ficción para convertirse en los libros de texto de la Historia.

Álvaro Carretero Román.

sábado, 5 de mayo de 2012

Otra concepción sobre la prensa

“La diferencia entre la <<prensa sensacionalista>> y la <<prensa informativa>> reproduce, en definitiva, la oposición entre los que hacen política en actos, palabras o pensamiento, y los que la reciben, entre la opinión actuante y la opinión sobre la que se actúa. Y no es una casualidad que la oposición entre los dos tipos de prensa recuerde, bajo la figura de la antítesis del entendimiento y de la sensibilidad, de la reflexión y de la sensación, que está en el centro de la representación dominante de la relación entre dominantes y dominados, la oposición entre dos tipos de relaciones con el mundo social, entre el punto de vista soberano de los que dominan el mundo social en la práctica o en pensamiento (…) y la visión ciega, estrecha, parcial, la del simple soldado perdido en la batalla, de los que están dominados por ese mundo.”
(Bourdieu, 1988: 456-457)

Como se ve, el autor plantea una dicotomía análoga a la que se conoce normalmente (entre matrices culturales <<ilustrada>> y <<dramática>>. Para Bourdieu, esa dicotomía está cargada de sentido político: el análisis, la distancia y la observación reflexiva del objeto que proponen los periódicos de prestigio suponen la afirmación de un poder sobre ese objeto y la <<afirmación de la dignidad del sujeto que se afirma en ese poder>>. La prensa de prestigio confiere a su destinatario la <<dignidad de sujeto político, capaz de ser, si no sujeto de la historia, al menos sujeto de un discurso sobre la historia>>. La prensa popular, contrariamente, satisface la lectura del lector ordinario de periódicos, <<papanatas curioso, destinado a la inmersión en el acontecimiento y al breve tiempo de las sensaciones fugitivas y fáciles>>, como lo caracteriza Bourdieu asumiendo irónicamente la postura de la prensa legítima respecto al público popular.

Álvaro Carretero Román.